La Fuerza de una red basada en la ‪‎Economía Solidaria‬

Por: Catherine Perras (SUCO)

¿Un poco de panela granulada en su café?

La familia hondureña típica consume entre 3 y 4 libras de azúcar por semana. Lastimosamente, las empresas de azúcar blanca o morena refinada ocupan una gran cuota de mercado, aunque existe una alternativa tradicional, agroecológica, y que no daña la salud. Hablamos del azúcar de caña no refinada, o panela granulada. De hecho, este producto que se parece visualmente mucho al azúcar morena, contiene las vitaminas y los minerales que encontramos en la caña, y también se absorbe más fácilmente por el organismo que el azúcar refinada. La Asociación de productores y productoras de caña de Tulanguare, Yoro (la APROCATY), fundada en 2009 gracias a la campaña de sensibilización de la Red COMAL, ha asumido el reto de industrializar la producción de la panela y comercializarlo en el país, según los principios de la economía solidaria. La Red COMAL promueve un modelo económico ético, protegiendo la naturaleza.

La unión hace la fuerza
Doña Zoila, productora y miembra de la asociación desde el inicio en 2009, cultiva varios alimentos en sus tierras: el maíz, los frijoles, el café, y la caña de azúcar. La caña tiene una gran importancia, porque sirve para muchas cosas. Por ejemplo, puede servir como edulcorante, como combustible, o para alimentar a los animales. Además, hay cosechas durante todo el año. Doña Zoila vive en una comunidad con un clima ideal para cultivar la caña, entonces no necesita ponerle abonos. A pesar de eso, cultivar la caña no siempre fue fácil en esta región. Antes del proyecto de planta de producción de la panela granulada, era muy difícil vender las cosechas debido a la competencia fuerte y las ganancias bajas. Las personas que producían su propia panela tenían que invertir hasta tres días por ciclo de producción, para obtener una cantidad muy baja. Ya que los productores y productoras de la región trabajan juntos adentro de la asociación, solo tienen que cultivar la caña, y entregarla a la planta. Doña Zoila está muy orgullosa de ser parte de una red basada en la economía solidaria: «La fuerza está en la unión, porque resolvemos los problemas juntos. Este es el sueño de nosotros los productores y productoras. La economía solidaria nos garantiza que las ganancias se quedan en la comunidad, y nos asegura ingresos todo el año.»

Jorge Santiago Rodríguez, productor y administrador de la planta, tiene una opinión similar. Nos explica la importancia de la organización y de poner en común las actividades de producción: «la centralización de la transformación no solo da mejores ingresos a las familias, también ofrece oportunidades de empleo a los jóvenes en la región.» Nos dice que el proceso de integrarse a una red solidaria y el hacer nacer una nueva consciencia en la gente. Ahora están motivados a trabajar juntos y poner sus esfuerzos en la producción de un alimento sano y ecológico. Sin embargo, la APROCATY se enfrenta a muchos desafíos, por ejemplo el transporte de la caña desde las tierras lejanas hasta la planta, que todavía se hace con bueyes. Jorge esta desarrollando una solución, usando la fuerza de la unión para organizar grupos responsables de las cortas y del transporte.

El apoyo de la Red COMAL
Los éxitos demostrados por Doña Zoila y Jorge fueron posibles gracias al trabajo de movilización realizado por la Red COMAL. La red ha dado capacitaciones en liderazgo local, gestión de proyectos, vida comunitaria, incidencia política, practicas agroecológicas, higiene y seguridad, y sobre todo la filosofía de la economía solidaria.

“Deseamos a la APROCATY que sus éxitos sigan mejorando las condiciones de las familias participantes al proyecto”.