Proyectos innovadores, alternativas para las y los pequeños productores de café.

Por: Héctor Peña y Fany Lara
Se muestra una foto de una persona (mujer) en un campo abierto con la planta izote a su alrededor.

Marcala, La Paz, Honduras, ​diciembre 2019 En un contexto de políticas macroeconómicas de apertura de mercado y medidas de ajuste estructural que limitan el acceso de la población a los servicios públicos de salud y educación, energía, comunicación y asistencia técnica, ahora privatizados, los pequeños productores y producto­ras de café son parte de ese campesinado pobre afectado por el modelo económico prevaleciente que busca mejorar sus ingresos de las familias e incluso, ofrecer a las comunidades mejores oportunidades desde su trabajo y fortalecer los niveles de organización de productoras, productores y pobladores comunitarios.

Se muestra una foto de dos personas (mujeres) en un reunión en una mesa.

La Red COMAL y Fundación COPADE apuestan a mejorar la calidad de vida de las familias campesinas e indígenas con las que trabajan, teniendo entre sus ejes, el apoyo a la producción agrícola con enfoque agroecológico, incluyendo procesos de investigación para el desarrollo de tecnologías alternativas e innovadoras, el fortalecimiento de la so­beranía alimentaria, el acceso a financiamiento alternati­vo, el desarrollo de cadenas agroindustriales y la conexión con el mercado.

En ese sentido, éste año 2019 Red COMAL y  Fundación COPADE con el apoyo financiero de la AECID y la colaboración de COMSA Y COMBRIFOL organizaciones de productores y productoras organizadas para trabajar el rubro del café, desarrollan un proyecto de innovación productiva, donde se pretende generar oportunidades de desarrollo sostenible en 990  familias campesinas, buscando alternativas como la utilización de otros productos derivados del cultivo del café, para ello se desarrolla un proceso de fortalecimiento de capacidades a productores y productoras, investigando sub- productos como la pulpa, la cascarilla y las aguas mieles del café, con el apoyo del equipo del CIAL de CSIC España, así mismo orientando e incentivando a las familias en su producción diversificada, que permita garantizar la soberanía alimentaria, promoviendo una alimentación saludable y nutricional accesible.

Se muestra una foto de una persona (niño) tomando una tasa con café en la cocina de una casa.

Las y los participantes en éste proyecto en su mayoría son familias indígenas lencas, dedicadas a la producción agrícola con poca formación en cuanto adaptación de prácticas frente al cambio climático y con sus medios de vida vulnerables, donde se priorizará la participación de las mujeres y los jóvenes.

El enfoque de la gestión productiva que se promueve es asociativo donde jóvenes y mujeres campesinas indígenas lencas son protagonistas, y también agroecológico e integral, de transformación agroin­dustrial inocua, de comercio justo, consumo responsable, autoempleo, ingreso progresivo y de respuesta a nece­sidades como familias productoras y como comunidades, acompañándose de procesos de investiga­ción para el desarrollo de tecnologías alternativas e innovadoras.

El proyecto en su primera etapa contempla el establecimiento de una base de información técnico-científica necesaria e imprescindible que se desarrolla a través de talleres, reuniones, diagnósticos productivos y análisis químicos-biológicos de los productos en mención y monitoreo de campo. Para la segunda etapa se prevé la construcción y equipamiento de una planta piloto que permitirá procesar cantidades a escala comercial de los sub-productos que según estudios muestren propiedades nutricionales, medicinales y de otra índole de interés comercial.