Red COMAL

Lucia Sarmiento

“Me sentí alegre, ¡qué bueno! qué Red COMAL tuvo esa oportunidad de gestionar y apoyarnos”.

¡Gracias a EcoViva!, estamos muy agradecidos, porque ese apoyo fue un gran respiro para nosotros”.

– Expresiones de Lucia Sarmiento al momento de la entrevista.


 María Lucía Sarmiento Sánchez tiene 40 años de edad y es madre de 5 hijos, vive en la comunidad de Llanito Verde que está ubicada a 10 kilómetros al Sur de la ciudad de Gracias, departamento de Lempira, misma comunidad  es dedicada a la producción de maíz y frijol, ciertas familias tienen pequeñas parcelas de caña y esporádicamente fabrican tejas de barro en algunas épocas del año.

Lucia es una lideresa que sigue el legado de su madre (Eduviges Sánchez – Q.D.D.G.), es emprendedora y luchadora por su familia y por su comunidad, a sus 20 años entró en el mundo de las organizaciones, donde se ha mantenido y contribuido en diferentes procesos, se ha formado en diferentes temáticas en Red COMAL, ha corrido muchos riesgos por cuidar y proteger los bienes de la comunidad y últimamente ha sido pieza fundamental en la gestión de los proyectos comunitarios.

Cursó el quinto grado en la Escuela “Marta Alicia Manzanares” de su comunidad, sin embargo, eso no le ha impedido su crecimiento y formación personal, ha participado en espacios nacionales e internacionales, reconocida como “mujer luchadora” por EcoViva en el 2019.

Antes de iniciar la pandemia, Lucia estaba dedicada a la comercialización de diferentes productos, participando de forma activa en su organización comunitaria y preparándose para la temporada de producción agrícola en la comunidad como normalmente lo solían hacer, sin embargo, muchos planes se fueron abajo, los toques de queda impidieron la circulación y Lucia no pudo transportar sus productos y continuar con su rutina en el comercio.

Preocupada y con cierta incertidumbre ante los acontecimientos, con su liderazgo que le caracteriza, se organizó con sus compañeras en un comité para prevenir y salvaguardar la comunidad del posible contagio que provocaría la pandemia, realizaron retenes y otras acciones de bioseguridad, sin embargo, no contaron con el suficiente apoyo de las autoridades locales.

Ante la falta de dotación de insumos y materiales y haciendo uso de sus habilidades en corte y confección, observó que ella podía elaborar las mascarillas que se necesitaban, es así que ésta emprendedora mujer inicia la elaboración de las mismas.

En primera instancia la prioridad fueron sus compañeros y compañeras de su organización y del comité de protección, a quienes se les dotó de forma gratuita, sin embargo, la demanda creció y vio que era una necesidad de la población en general, por lo cual decidió junto a su familia, dedicar más tiempo y hacer de esta actividad, una forma de generar ingresos en este período de cuarentena, aparte de ello era una forma de tener mayor ocupación para ella y sus hijas.

“Para mi ponerme a hacer mascarillas fue como un alivio, el negocio que tenía lo terminé, una porque ya no podía circular y otra porque decidí dejar las pocas cosas para mi familia, sinceramente este trabajo ha sido un respiro, hemos pasado ocupadas con mis hijas y hemos generado ingresos, ya llevamos más de 160 mascarillas elaboradas”.

“Aquí en la comunidad no se venden, aquí las hacemos por colaboración, ya en Gracias, Lempira, ahí si las vendemos a L. 25.00 cada una”

A pesar de estar ocupada en esta actividad, Lucia continuó pendiente de sus compañeras de grupo y de toda la comunidad, ella evidenció el sufrimiento de una gran parte de familias, la falta de dinero y sin posibilidades de conseguir, los llevó al racionamiento de comidas y en algunos casos a no consumir sus alimentos.

En estas comunidades existen familias con mayor número de miembros, por lo cual la situación se vuelve más compleja, sin embargo, Lucia considera que la gestión de Red COMAL con el valioso apoyo de EcoViva vino a darles esperanza y en el tiempo cuando mayormente necesitaban un brazo solidario.

Gracias a Dios a COMAL y EcoViva que nos vinieron a apoyar en tiempo que más se necesitaba …. Mire, había familias que habían pasado varios días de no poder comer. En cuanto a producir alimentos, había incertidumbre, ya que no se tenía insumos, semillas ni nada, a mí me decían que veían difícil poder cultivar, realmente el apoyo solidario ha sido de mucha bendición y en qué tiempo, como dicen mis compañeros, como “agua de mayo”.

Lucia al ver la situación difícil y escuchar de la colaboración de Red COMAL con apoyo solidario de EcoViva, por un día guardó la máquina y viajó a la ciudad para acompañar en las compras de los productos y en la entrega de la ayuda en las comunidades.

“Yo me quité los trapos y dije voy a acompañar, hay que colaborar y ahí aprovecho también para dar palabras de motivación y de esperanza. Realmente fue bonito escuchar a la gente contenta, muchos comentaban lo bonito de estar organizado, vale la pena, sin tener que andar arrastrándonos a los políticos, gracias a la organización y gracias a los cooperantes como EcoViva”.

Nos ayudaron con semillas, insumos, herramientas, alimentos y kit de bioseguridad, hoy vemos a nuestra gente con otros ánimos, hemos sido bendecidos, si el clima nos favorece tendremos producción en nuestra comunidad”.

Hoy Lucia agradece profundamente en nombre de las tres organizaciones que recibieron el apoyo en su región; A Red COMAL por el esfuerzo y acompañar a sus grupos comunitarios y en particular a EcoViva por extender ese brazo solidario en todo momento, pero más aún en tiempos difíciles como los estamos pasando.

La historia de Lucía y sus acciones en tiempos de pandemia, inspiran y motivan, es evidente que las comunidades organizadas son más resilientes para hacer frente a cualquier emergencia.

A 25 años continuamos “Sembrando Esperanza y Cosechando Solidaridad” Red COMAL”.


Redacción:
Héctor Darío Peña Martínez
Coordinador de Proyectos
Red COMAL
Junio 28, 2020